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navegando por internet me encontre esta interesante historia que deriva de la imaginacion de un usuario que nos presenta muy a su modo un Fan Fic bastante nacional es asi como les presento Saint Seiya "La saga Azteca"
Mandanos tu historia y la publicamos
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escrita por: Ignys
Fuente http://anime-xtreme.mforos.com
sin mas preambulo aqui esta la historia
CAPITULO I
EL SANTUARIO
Hace mucho tiempo en un lugar prohibido para los humanos, existía una comunidad conformada por los dioses del Imperio más poderoso de su época; dioses que eran temidos aún más que las otras deidades debido a su crueldad y ambiciones; en alguna época combatieron contra los dioses del Olimpo demostrando la diferencia de poderes. Derrocaron a Zeus como la deidad más importante e impusieron un reino de terror, pero fueron detenidos y encerrados por un Santo que llevaba puesta una armadura considerada más poderosa que las de Oro y las Divinas... Ahora, nuevamente estos dioses han resurgido y tienen como ambición encontrar a cualquier Santo que se les interponga y eliminarlo para siempre para llevar a cabo sus ambiciones.
En el Santuario, Athena había previsto esta situación y volvió a la vida a sus Santos Dorados, Plateados y a Seiya, que había perecido en la batalla divina contra los titanes, ya que con todos ellos muertos el Santuario quedaba completamente desprotegido contra algún ataque. De repente, siente un cosmos que nunca había sentido y se pregunta de quien será. En el Salón del Patriarca, Shion sabe que una nueva guerra empezará. En la casa de Aries, Mu, Aioria y Aioros intercambian opiniones acerca de la última guerra santa cuando sienten un cosmos que proviene del otro lado del mundo.
De repente, una persona se presenta en la casa de Aries pidiendo una audiencia con Athena. Se presenta como un individuo de nombre Nahuatlaco de origen chichimeca. Añade que es muy importante el mensaje que tiene que decirle a Athena. Los Santos de Oro dudan un momento y Nahuatlaco les dice que pasará aunque tenga que enfrentarse a ellos. Aioria responde que será su oponente y enciende su cosmos. Nahuatlaco hace lo mismo y los Santos de Oro se sorprenden del nivel de poder. Aioria utiliza su Plasma de Relámpago pero no le hace nada a Nahuatlaco, quien le pregunta si ese es su poder real. Añade que sabía que los Santos de Oro de Athena son considerados los más poderosos pero que esperaba algo más espectacular. Nahuatlaco utiliza su poder llamado El Chile Vengador que manda a volar a Aioria por los aires para después caer pesadamente en el suelo y con casi toda su armadura destruida. Los Santos de Oro restantes se acercan a Aioria, quien no sabe si sigue vivo o no.
Nahuatlaco dice que no vino solo y aparece otro guerrero, que se presenta como Quetzalcóatl. Aioros recuerda que no solamente existen dioses en Grecia: Les comenta a los Santos Dorados que en América Central existen comunidades guerreras y que estas comunidades tienen sus dioses. Y que el llamado Quetzalcóatl es uno de esos dioses y de los más respetados. Los Santos Dorados no le creen y deciden atacarlo juntos. Quetzalcóatl previene el ataque y enciende su cosmos, bloqueando todos los ataques. Los Santos Dorados están sorprendidos mientras Quetzalcóatl les dice que levantar el puño contra un dios significa la muerte pero que va a hacer una excepción, quiere divertirse un rato con ellos antes de eliminarlos. Quetzalcóatl utiliza su ataque llamado La Serpiente Emplumada que manda a diferentes direcciones a cada Santo de Oro y al mismo tiempo, es atacado con un golpe diferente, provocando que todos los Santos de Oro caigan con sus armaduras destruidas.
Al no haber nadie que les impida el paso avanzan y atraviesan la casa de Aries para llegar a la casa de Tauro para poder ver a Athena pero, al llegar a la casa los espera Aldebarán. En Siberia, Hyoga piensa en su madre cuando siente un cosmos terrorífico en dirección al Santuario. En los 5 picos, Shiryu medita cuando es interrumpido por un fuerte cosmos y decide regresar al Santuario. Mientras tanto, en Asgard, Hilda presiente que algo muy malo va a suceder y decide revivir a los Dioses Guerreros muertos en la batalla anterior. En la mansión Kiddo, Shun piensa en Ikki cuando siente un cosmos muy agresivo con dirección al Santuario.
En la casa de Tauro, Quetzalcóatl decide dejar todo en manos de sus súbditos y esperar resultados en el Templo Azteca. Cuando se va a retirar, Aldebarán lo confronta pero un tornado lo manda a volar hasta estrellarse en el techo de la casa de Tauro. Se presenta otro guerrero: El poderoso Volador de Papantla y les dice que utilizó parte de su poder llamado La Voladora. Quetzalcóatl decide dejar todo en sus manos y se retira. Aldebarán se levanta con dificultad y le pregunta cuál es su objetivo, a lo que el Volador responde que eso no le incumbe.
Cuando el Volador enciende su cosmos dispuesto a eliminarlos, recibe un ataque que lo manda contra un pilar. Aldebarán reconoce el cosmos de Seiya, quien corre hacia donde cayó Aldebarán, quien lo pone al tanto y Seiya decide enfrentarse al Volador. Seiya nota que el guerrero azteca no lleva armadura y no entiende por que, a lo que Volador responde que no necesitan protección contra rivales tan débiles. Seiya enciende su cosmos y utiliza su Puño de Meteoro contra Volador, quien lo evade con facilidad. Volador le dice a Seiya que ellos son guerreros mitológicos que volvieron a la vida con el poder de sus dioses y que no pueden ser derrotados por guerreros de tan bajo nivel. Añade que no puede servir un ataque que ya ha sido visto por ellos. Volador enciende su cosmos y utiliza su Voladora en Seiya, quien debido a la fuerza del ataque atraviesa el techo de la casa de Tauro y cae hasta la entrada de la casa de Aries.
Aldebarán no siente el cosmos de Seiya. Volador les dice que seguramente debe de estar entrando al infierno por segunda ocasión. Añade que ya no puede seguir perdiendo tiempo con ellos y sale de la casa de Tauro sin que Aldebarán pueda evitarlo. En el templo del Patriarca, Shion está observando todo por medio de su cosmos pero sabe que la siguiente casa por defender es la de Géminis, entonces nota que no hay nadie en la casa pero un cosmos la está protegiendo. En eso, Volador y Nahuatlaco llegan a la casa de Géminis y se asombran de no sentir ningún cosmos. Piensan que no hay ningún Santo Dorado defendiendo la casa, y se adentran. Al avanzar ven al Santo de Oro de Géminis, que no les permite el paso. Nahuatlaco nota que es una ilusión y cierra los ojos. Volador decide atacar al Santo de Oro pero Nahuatlaco lo detiene. Ha visto la salida de la casa y es atravesando al Santo Dorado. Entonces, ambos deciden correr para salir de la casa, pero cuando van a hacerlo, reciben un ataque que los derriba. Aparece el Santo de Oro real de Géminis: Saga acompañado de su hermano Kanon. Volador se pone de pie y ve a ambos Santos. Kanon les dice que no hay nadie que haya podido atravesar las doce casas.
Nahuatlaco responde que será muy sencillo para ellos atravesarlas y llegar al templo de Athena. Volador enciende su cosmos y ataca a ambos con su Voladora y en el transcurso del tiempo que pasan en el aire los hermanos, los guerreros mexicanos aprovechan para salir del templo de Géminis.
Saga y Kanon caen pesadamente al suelo. Al incorporarse deciden seguirlos hacia el templo de Cáncer, donde Máscara Mortal ya los está esperando. Los guerreros mexicanos llegan al templo de Cáncer y sienten un cosmos aterrador. Se adentran en el templo y ven a Máscara Mortal, quien les dice que no podrán pasar más allá de su casa. Nahuatlaco responde que con su nivel de poder no podrá hacer nada. Enciende su cosmos y golpea a Máscara Mortal sin que éste se pueda defender hasta que lo deja casi noqueado. Volador le dice que no merece ser Santo de Athena y salen de la casa de Cáncer.
Saga y Kanon llegan a la casa de Cáncer y ven a Máscara Mortal inconsciente y con parte de su armadura destruida. Deciden avanzar hacia el siguiente templo, el de Leo. Los guerreros mexicanos llegan a Leo y como ya vencieron a Aioria en la casa de Aries atraviesan su casa sin problemas y al llegar a Virgo se sorprenden de sentir un cosmos tan fuerte. Entonces, Shaka les da la bienvenida y les pregunta sobre sus intenciones, a lo que Volador le responde que ellos vienen únicamente con el fin de darle un mensaje a Athena en persona, pero que los Santos de Oro de las casas anteriores fueron muy rudos y los obligaron a combatir, añade que en Aries vencieron a 3, en Tauro a 1, en Géminis a 2 y en Cáncer a 1, en total a 7 Santos de Oro. Shaka nota el poder de ambos y sabe por que pudieron vencer a 7 Santos de Oro sin problemas, nota también que ambos tuvieron la oportunidad de destruirlos a todos pero que únicamente los dejaron inconscientes, así que decide llevarlos hasta Athena.
En eso llegan Saga y Kanon a la casa de Virgo y al escuchar la decisión de Shaka se quedan atónitos. No pueden creer que Shaka haya tomado tal decisión y deciden enfrentarse los 2 a los visitantes. Pero Athena se comunica con ellos por medio de su cosmos y se los impide, además les ordena que los dejen pasar y que permitan que entreguen su mensaje, les llama la atención por su hostilidad hacia los visitantes. Saga y Kanon responden que su cosmos tiene maldad y que no pueden confiar en sus palabras, pero Athena les responde que su decisión está tomada y que los espera junto con las visitas en su templo. Los Santos Gemelos de Oro no entienden pero saben que no pueden desobedecer. Así, los guerreros mexicanos cruzan el resto de los templos hasta llegar al templo del Patriarca, donde Athena ya los está esperando.
Los guerreros le dicen a Athena que el motivo de su visita es darles una invitación a ella y a sus Santos más poderosos para que participen en los Juegos Aztecas, en los cuales participan los guerreros sagrados de todo el mundo. Shion desconfía de las palabras de los guerreros, pero Athena acepta la invitación, que es en el Templo Mayor ubicado en el centro de la ciudad de México. Shion mira con desagrado a los guerreros mexicanos y tiene sus dudas acerca de ese “evento”. Finalmente, los guerreros aztecas se van. En el templo de Aries, Shiryu, Hyoga y Shun se encuentran a Seiya, Aioros y Aioria inconscientes. Avanzan a la casa de Tauro y encuentran a Aldebarán malherido. Aldebarán los pone al tanto y cuando deciden recorrer las doce casas hasta el templo de Athena, se encuentran a los guerreros mexicanos, quienes les dicen que los estarán esperando en el Templo Mayor. Sonríen y se van.
Mientras tanto, en Asgard, Hilda nota que el cosmos que rodea la entrada al mundo marino es oscuro; sabe que Poseidón fue encerrado por Athena en la olla sagrada y que desde ese día no había ningún rastro de cosmos. Decide acudir al Santuario en Grecia con Athena.
En América Central se preparaban los últimos detalles del torneo; Huitzilopoztli ordena a Nahuatlaco y al Volador inicien la búsqueda de la legendaria armadura Azteca. En el Santuario, Hilda le hace ver sus inquietudes a Athena acerca del santuario marino y decide mandar a Hyoga a investigar que es lo que está sucediendo. Athena sabe que en la mitología azteca existe un dios del agua y que muy probablemente se encuentre en el templo marino. Y no era si no Tláloc, dios de la lluvia que se había apoderado de los siete mares.
En Asgard, Hyoga es ayudado por Sigfrid en su investigación y deciden entrar al reino marino. Antes de entrar se encuentran a Sorrento, quien no les permite el paso. Sigfrid quiere hacerle ver a Sorrento del peligro pero Hyoga nota que la mirada del General de Poseidón está poseída, ya que lleva la serpiente emplumada en la cabeza.
Entonces comienza la lucha. Sorrento los ataca y golpea primero a Hyoga y después a Sigfrid, quien recuerda su última batalla contra el séptimo General marino de Poseidón. Reconoce que para volver a Sorrento a la normalidad deberán destruir la serpiente emplumada que trae en la cabeza, así que enciende su cosmos y utiliza su Ventisca del dragón con lo que logra destruir la esencia de la serpiente. Después de explicarle los acontecimientos Sorrento se les une en esta lucha tan difícil. Añade que los demás generales marinos se reunieron en el Santuario con los demás caballeros para planear su estrategia, solo que no sabían que hacer con enemigo tan fuerte.
Así, llegan al templo de Poseidón, donde ven a Tláloc, quien los ve y les pregunta sus intenciones de visita, a lo cual Hyoga y Sigfrid le responden que su intención es derrotarlo. Tláloc se burla de ellos y les recuerda que venció a Poseidón sin necesidad de elevar su cosmos. Tláloc les muestra la vasija donde tiene encerrado a Poseidón, entonces Sorrento aparece. Tláloc nota que la serpiente emplumada que traía ha desapareció, así que deduce que ya no está más bajo su control. Sorrento rápidamente le quita la vasija a Tláloc y la abre, despertando a Poseidón. Tláloc dice que espera que el entrenamiento sea lo suficientemente bueno como para que sude un poco.
Hyoga enciende su cosmos y lo ataca con su ejecución aurora , que aparentemente congela a Tláloc. Pero se descongela con facilidad y le dice a Hyoga que necesitará más que eso para vencerlo. Sigfrid utiliza su Espada Odín que eleva por los aires al dios, pero desaparece. De repente, Tláloc aparece por detrás de ellos y eleva su cosmos para utilizar su técnica La gran tormenta, derribando a los tres guerreros y al dios. Poseidón es el primero que se levanta y Tláloc le pregunta si no ha aprendido que no es más que basura contra él, y usa su segunda técnica La lluvia milenaria destruyendo su armadura y dejándolo indefenso apunto de darle el ataque final Sorrento lo sujeta por la espalda y maximiza su cosmos para explotar pero el resultado es que fue en vano y Sorrento desapareció en la explosión. Entonces Hyoga se levanta elevando su cosmos al máximo y pidiendo ayuda, entonces el cosmos del caballero Cristal se fusiona con el suyo, dándole el poder suficiente para hacer una destructora aurora creciente que Tláloc no puede esquivar y termina estrellándose contra un pilar.
Hyoga cae al suelo, exhausto por el esfuerzo realizado pero Tláloc nuevamente se pone de pie y lo golpea una y otra vez hasta que se harta. De repente, Poseidón utiliza el poder de su tridente dorado y ataca a Tláloc pero sin ningún efecto. Tláloc se enfurece y ataca a Poseidón con su Lluvia Milenaria que provoca que Poseidón caiga inconsciente. Cuando está dispuesto a rematarlo, Sorrento aparece y se interpone entre el ataque y Poseidón y lo recibe de lleno, muriendo en manos de Poseidón. Sigfrid se interpone y lo ataca con su Ventisca del Dragón pero sin efecto alguno. Tláloc decide eliminar a Sigfrid primero, pero cuando va a hacerlo, su cuerpo se congela.
Hyoga se pone de pie y explica que cuando utiliza la aurora creciente todo se congela y se destruye finalmente. De repente, el cuerpo de Tláloc explota por la presión de la aurora creciente. Pero no dejan de sentir su cosmos. Entonces, una voz les dice que no pueden derrotar tan fácilmente a un dios. Hyoga exige al guerrero que se presente y el guerrero dice que se llama Xochitl y que es el teniente de Tláloc.
Xochitl les dice que Tláloc sólo ha jugado con ellos porque si hubiera querido desde un principio los hubiera eliminado. Añade que no esperaba fueran tan fuertes, pero que de ahora en adelante la lucha va a ser en serio. Hyoga no le cree y enciende su cosmos. Xochitl se burla del nivel tan bajo de poder que tiene, consecuencia de la batalla anterior pero Hyoga no se deja y lo ataca con su Rayo de Aurora que congela parcialmente a Xochitl. Pero no por mucho tiempo… Xochitl se descongela y le dice a Hyoga que si es todo lo que puede hacer está muerto. Xochitl enciende su cosmos y ataca a Hyoga con su poder llamado El perro de aguas que atraviesa el cuerpo de Hyoga.
Xochitl ahora se dirige hacia donde está el cuerpo de Sigfrid y decide eliminarlo. Xochitl enciende su cosmos y utiliza nuevamente su poder impactando en Sigfrid, quien cae al suelo. Sin embargo, Sigfrid se levanta nuevamente. Xochitl no se explica cómo se encuentra vivo después de recibir tantos ataques. De repente, Tláloc se comunica con él por medio de su cosmos y le dice que Sigfrid es un guerrero inmortal por haber bañado su cuerpo con la sangre del legendario dragón, y le hace ver que únicamente una parte de su cuerpo no fue protegida por la sangre del dragón, y esa parte da directamente a su corazón.
Xochitl sabe que para eliminar a Sigfrid debe de atravesar su corazón y enciende su cosmos. Sigfrid hace lo mismo y cuando Sigfrid va a hacer su Ventisca del Dragón, Xochitl utiliza su Perro mortal atravesando el corazón de Sigfrid, quien cae malherido para después morir. Hyoga se pone de pie con dificultad y observa el cadáver de Sigfrid y a Xochitl. Jura vengar su muerte y enciende su cosmos. Xochitl no entiende cómo tiene tanto poder a pesar de estar moribundo. Hyoga eleva su cosmos lo más alto que puede y utiliza su aurora creciente que manda a volar y atravesar el techo del templo a Xochitl, quien finalmente cae al suelo. Sin embargo, Xochitl no parece haber recibido mucho daño. Deduce que tiene un gran potencial que puede utilizar a favor de su causa, así que decide golpearlo para dejarlo inconsciente. El cosmos de Tláloc rodea el cuerpo de Hyoga y finalmente lo posee.
Mientras tanto, en el Templo Mayor, Nahuatlaco y Volador llegan con Huitzilopoztli y le explican que no han encontrado ni una pista de donde encontrar la Armadura Legendaria. Huitzilopoztli sabe que para derrocar al Santuario y a Athena debe de llevar puesta la Armadura Legendaria y decide mandar a atacar el Santuario después de que los Santos se adentren en el camino al Templo Mayor. Se pregunta si la leyenda del lugar donde se encuentran las partes de la armadura sagrada será cierta. Ordena a un mensajero le envíe algunos datos a Athena y a sus Santos y el resto de Guerreros sagrados (los de Asgard y los Generales de Poseidón) acerca del evento a realizarse.
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